
Despertar desnudo en la habitación iluminada, esperando que el primer rayo de luz toque mi carne hipnotizada por tu bello aroma por la mañana.
Soñar con tu voz y despertar con tu compañía que alegra mi vida, día a día, día y noche, noche y día.
Momento majestuoso del ser humano, sentirse más vivo.
Sinergia del tiempo y de la ocasión cuando tu corazón se posa sobre el mío y latido a latido crece una flor.
Ser escuchado sin decir nada, y al mismo tiempo saber que estas ahí…
No sé que sea del mañana, solo espero que estés ahí para que juntos cosechemos otra flor.