domingo, 20 de septiembre de 2009

LUCIERNAGA



Despertar desnudo en la habitación iluminada, esperando que el primer rayo de luz toque mi carne hipnotizada por tu bello aroma por la mañana.
Soñar con tu voz y despertar con tu compañía que alegra mi vida, día a día, día y noche, noche y día.
Momento majestuoso del ser humano, sentirse más vivo.
Sinergia del tiempo y de la ocasión cuando tu corazón se posa sobre el mío y latido a latido crece una flor.
Ser escuchado sin decir nada, y al mismo tiempo saber que estas ahí…
No sé que sea del mañana, solo espero que estés ahí para que juntos cosechemos otra flor.